16.000 personas mueren cada año por culpa de la contaminación atmosférica. Y no lo digo yo, ni un grupo de eco terroristas desquiciados echados al monte. Lo dice el Ministerio de Medio ambiente y lo ha recordado hoy Greenpeace.
Un desastre en toda regla si pensamos que hace bien poco se nos decía que podíamos llegar a lo marcado por Kioto. ¡JA!
El informe que hoy presentaba Greenpeace señala a Cataluña, Andalucía y País Vasco como las comunidades más contaminadas de nuestro país. Según este estudio, en Navarra sólo existe un punto negro: la papelera de Sangüesa. En el País Vasco son 25.
Por cierto, por fin se ha hundido el New Flame, ese carguero de bandera panameña que llevaba semihundido frente a las costas de Algeciras desde el 12 de agosto. ¡7 meses! Hoy escuchaba al alcalde de un pueblo afectado por los vertidos que ha provocado el hundimiento por no haber visto por allí a un solo ministro, a un miembro de la plataforma Nunca Mais o a un cantante.
La verdad es que el suceso no es tan grave como lo ocurrido en Galicia con el Prestige, pero… ¡7 meses! ¡Ynadie ha hecho nada! Mire, que un barco no es algo que a uno se le pueda pasar por alto así como así… “¿Narbona, Chaves os acordáis del barco ese que tenemos delante de la playa? -Uy, sí. Mira que estoy todos los días por llamar al presi de Gibraltar para que hagan algo y ¡nunca me acuerdo!”
Al final, pasa lo que tenía que pasar. Toma vertido. Qué vergüenza.
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Después de que el Gobierno utilizara el Protocolo de Kioto para atizar a Rajoy por unas desafortunadas (aunque también sacadas de contexto) declaraciones sobre el cambio climático, la realidad ha dado una colleja a nuestro país.
Hoy sabemos que 2007 será un mal año para España en la lucha contra este terrible problema. La producción de electricidad con carbón ha crecido casi un 5%, mientras ha bajado el uso de otras fuentes con menor emisión de CO2, como el gas natural o la energía nuclear.
Según el Instituto Worldwatch, nuestro país cerrará el curso emitiendo un 50% más de CO2 que en el año 1990, que se toma como base del Protocolo.Todo esto cuando España se comprometió a emitir en 2010 sólo un 15% más.
El Gobierno, que habitualmente utiliza los datos de Worldwatch en sus declaraciones cuando las cosas van bien, no quiso ayer valorar la situación. Normal, es para ponerse rojo.
Según Jordi Ortega, de Expo CO2, que analiza los mercados de carbono, la causa es que los países europeos han asignado cupos de emisiones demasiado altos a sus empresas, lo que ha hundido el precio de la tonelada de dióxido de carbono”. En febrero de 2006, la tonelada de CO2 costaba 27,01 euros y ahora siete céntimos. Por eso, las eléctricas no tienen problema para poner en marcha las centrales de carbón a todas horas.
Más nos vale ponernos las pilas para no hacer el ridículo en la lucha contra el Cambio Climático, que muchas veces se usa como bandera política vacía de contenido y, sobre todo, de voluntad real. Crecer económicamente y reducir emisiones es posible y la apuesta de Navarra por las energías renovables es la mejor prueba. Queda mucho camino. En nuestra Comunidad, en España y en todo el mundo.
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