El lunes pasado presentamos la segunda experiencia de presupuestos participativos de Pamplona. El año pasado se celebraron en San Jorge y esta vez serán los vecinos de la Rochapea los que puedan elegir directamente el destino de 500.000 euros (300.000 del proyecto del equipo de Gobierno y 200.000 de una enmienda socialista).
La experiencia del año pasado fue fantástica. Al principio las cosas resultaron un poco difíciles, por la desconfianza habitual hacia las instituciones políticas, pero cuando los colectivos del barrio comprendieron que íbamos allí a trabajar, no a sacarnos fotos ni a engañar a nadie, se implicaron.
El resultado fue muy positivo y por eso vamos a repetir un proceso similar en la Rocha. El miercoles empezamos con la primera reunión del grupo motor. Un equipo formado por asociaciones de todos los sectores del barrio (vecinos, comerciantes, jóvenes, jubilados…) con los que consensuaremos las distinas fases del proyecto y también el calendario.
Por otra parte, resulta gracioso que 4 meses después de terminar el proceso de San Jorge y casi 10 después de haberlo presentado salga Izquierda Unida criticandándolo.
Les parece una “gran operación de propaganda”, pero lo cierto es que 800 vecinos de San Jorge votaron y trabajaron codo con codo con el Ayuntamiento. Y eso es de lo que se trata, no sólo de repartir 300.000 euros, sino de acercarnos a la gente, escucharles y animarles a participar constructivamente.
Ellos verán, pero creo que ese no es el camino para recuperar sus escaños en el Ayuntamiento. Los pamploneses ya les castigaron por hacer una oposición obstruccionista y protestona, más dada al titular que a la preocupación por los problemas de la ciudadanía, pero parece que siguen por el mismo camino.